Liderazgo y cambios de paradigma

Ya, en los años 80’, el pensador y filósofo Ken Wilber analizaba cómo la humanidad ha ido pasando por distintos estadios y cambios de paradigma (con creencias, valores, vivencias y modelos de relación diferentes) y cómo cada transición ha dado lugar a una nueva era, produciendo una transformación cultural, económica, estructural, social y religiosa.
En su libro “Reinventar las organizaciones” (2016) Frederic Laloux hace referencia a este trabajo inicial de Ken Wilber y lo amplia, profundizando en la evolución de las organizaciones y el liderazgo dentro de estos paradigmas.

Los estadios han ido evolucionando a lo largo de la historia hasta el momento actual, en el que estamos vivenciando un salto transformacional importante, impulsado y acelerado por el contexto de volatilidad, incertidumbre, complejidad y ambigüedad que vivimos, por el entorno VUCA.

Cada estadio está representado por un color, un nombre y una metáfora que ayuda a entender de una forma más intuitiva cómo es ese paradigma y en qué principios se basa.

Estadio Teal-Evolutivo. Organizaciones que funcionan como un «organismo vivo»

Centrémonos por un momento en uno de los últimos estadios, el Teal-Evolutivo, cuya metáfora es el “organismo vivo”. Algunas organizaciones estudiadas por Laloux ya están operando bajo esta metáfora, generando nuevas prácticas y modelos que nos sirven de referencia para adaptarnos al entorno actual de una manera rápida, flexible y eficaz, tal como lo hace un organismo vivo.
Estas prácticas unen responsabilidad y libertad y se traducen en el desarrollo de equipos auto gestionados con visión global y capacidad de decisión y actuación. Sus funciones no son fijas, sino fluidas, y varían dependiendo de las necesidades de cada momento, generando como resultado un mayor acercamiento al cliente para ayudarle a resolver sus problemas de una forma más global.
Por supuesto, implantar esta forma de trabajo sin haber desarrollado previamente la cultura, el contexto y las habilidades requeridas para ello puede desembocar en un gran fracaso organizacional.
Hasta ahora los estadios (denominados de primer orden), eran aquellos que decían “A o B. Si yo tengo razón, el otro se equivoca” Sin embargo, el Teal-evolutivo ya es de 2º orden. En él prima “lo integral”, A y B, lo holístico, se fomenta el auto-liderazgo y la auto gestión, opera a través de jerarquías fluidas, jerarquías de realización y ecosistemas líquidos (Laloux). Este paradigma de 2º orden priorizaría la realización del potencial, la evolución y la búsqueda de la plenitud, integrando distintas realidades.
Aunque ya se detectan algunas organizaciones que empiezan a trabajar bajo estos parámetros, aún queda un largo camino para que se convierta en un contexto generalizado.

Es interesante también comprender que cada estadio supera, y a la vez integra, a las etapas anteriores, por lo que podemos encontrarnos distintos modelos coexistiendo en un mismo espacio, dando lugar a sociedades, organizaciones y culturas también diferentes, en muchos casos colisionando entre sí.
Esto es precisamente lo que parece estar ocurriendo hoy en día en las organizaciones. La situación actual está acelerando el desarrollo de nuevos modelos organizacionales y de liderazgo, que conviven a su vez con antiguos modelos menos adaptados.

La situación actual ha evidenciado la obsolescencia de ciertas formas de liderar

¿Cuándo y cómo se produce un cambio de estadio? Cuando las prácticas, costumbres, principios y reglas van quedando obsoletas y dejan de dar respuesta a las nuevas necesidades que surgen en el estadio siguiente.

Pongamos como ejemplo el teletrabajo. Lo que en muchas organizaciones era una posibilidad meramente intencional, ha pasado a ser una realidad generalizada a causa de la pandemia, sorprendiéndonos la relativa facilidad y rapidez con la que las organizaciones se han adaptado a ello.

Bueno, no todas. Para que el teletrabajo sea una práctica eficaz, cada profesional necesita desarrollar determinadas habilidades, actitudes y conocimientos, por lo que están quedando al descubierto las carencias de muchos responsables a la hora de liderar sus equipos en esta nueva situación y las de muchos profesionales en lo relativo a su auto-gestión y auto-liderazgo.
Ahora ya no es tan importante la presencia física, sino el trabajo que se realiza y el valor añadido que se aporta. Ahora no es tan relevante cuántas personas están en la oficina, lo que importa es el trabajo que esas personas son capaces de realizar, los recursos que son capaces de movilizar, el valor añadido que aportan y cómo lo hacen visible.

Un paso más allá

Para que todo esto se haga realidad necesitamos desarrollar al fin nuevas formas de liderar. Responsables que inspiren, motiven, potencien el compromiso en lugar de la obligación y sepan dar valor al trabajo realizado en lugar de premiar el tiempo transcurrido en el puesto físico.

Nada de esto es nuevo. Las organizaciones llevan mucho tiempo queriendo desarrollar nuevos tipos de liderazgo: Liderazgo transformacional vs. Liderazgo transaccional, liderazgo inspirador, liderazgo auténtico, líder-coach y liderazgo ágil…, pero nunca ha sido tan necesario pasar de lo intencional a consolidar modelos y prácticas útiles para el día a día.
Es el momento para que el liderazgo vuelva a cambiar su color, de forma camaleónica, para mimetizarse con el nuevo paradigma y empujar la transformación cultural necesaria.
La dificultad estriba en que para desarrollar estas nuevas habilidades y competencias se requiere concienciación, tiempo, energía, dedicación y recursos. No es popular evidenciarlo, pero es cierto. Se necesita el compromiso de la organización y el compromiso de los profesionales con su propio desarrollo, además de espacios y contextos adecuados para que todo esto tenga lugar.
Sólo las organizaciones que sean conscientes de la urgencia de este cambio pondrán el foco en transformar de nuevo su modelo de liderazgo, adaptarlo de forma camaleónica al nuevo contexto.

Te invitamos a formar parte de este movimiento transformador, en un momento histórico tan interesante como el que nos ha tocado compartir.

Susana Julián García
Socia Galaris Desarrollo

Desarrollar habilidades a través del canal virtual.

Todo un reto.

¿Es posible el desarrollo de habilidades a través de un canal virtual? ¿Cómo abordar este reto? Si algo nos está enseñando esta situación insólita que estamos viviendo es que tenemos más capacidad de adaptación y aprendizaje de lo que creíamos.

Nos hemos adaptado con una velocidad asombrosa a trabajar e interactuar con nuevas y varias plataformas y herramientas web, con las que además nos movemos en modo multitasking, no sólo en el ámbito profesional sino también personal. Una reunión en Teams con mi equipo de trabajo, seguida de un webinar, atendiendo también a los numerosos grupos de Whatsapp en los que participo y sin olvidar, por supuesto, el café virtual en Zoom de los sábados con amigos o familia …Internet hace posible la ubicuidad.

Actividades profesionales, que hasta ahora sólo concebíamos de modo presencial las hemos trasladado al canal virtual con excelentes resultados. La tecnología ha pasado de ser algo temido por muchos a convertirse en aliada de todos.

Y… ¿qué ha sucedido con la formación en habilidades?

 El canal virtual solía ser secundario y complementario a las acciones formativas que se realizaban de forma presencial. La situación actual ha provocado que, en un corto espacio de tiempo, se haya convertido en el principal canal, permitiendo a muchas organizaciones y profesionales descubrir sus múltiples ventajas: Accesibilidad rápida y fácil sin necesidad de desplazamientos, auto organización y compatibilidad de horarios y agendas, eliminación de la reserva física de salas (un suplicio para algunas empresas), compatibilidad con otras actividades, conexión con otros grupos y empresas y (por qué negarlo) poder desconectarse discretamente de una sesión si no resulta interesante.

Si a esto le sumamos que la oferta de formación online ha aumentado considerablemente en cantidad y diversidad, tenemos la receta perfecta para impulsar nuestra faceta autodidacta y convertirnos en protagonistas de nuestro propio desarrollo.

Ante este nuevo contexto, los profesionales del sector de la formación y el desarrollo de habilidades (las consabidas soft skills) nos preguntamos ¿qué sucede entonces con las ventajas diferenciales que ofrecía la formación presencial? ¿es posible cubrir los objetivos con la misma profundidad en ambos canales?

El desarrollo de habilidades va mucho más allá de la adquisición de meros conceptos. Requiere potenciar el aprendizaje por descubrimiento, la experimentación activa, el entrenamiento de métodos y herramientas y la toma de consciencia sobre cómo hacemos las cosas.

A través de la formación en habilidades se abordan, además, otros objetivos paralelos de elevado valor para las organizaciones y sus profesionales, como la conexión emocional, la generación de cultura organizativa, la transmisión de valores, el sentimiento de pertenencia, la cohesión de equipos, la sociabilización de la organización, las sinergias, el lenguaje compartido, … y un sinfín de beneficios que los consultores de desarrollo conocemos bien y sabemos aflorar y extraer en este tipo de encuentros.

¿Cómo conseguir todo esto cuando el desarrollo de habilidades se aborda a través del canal virtual?

No de cualquier forma.

Una sesión de desarrollo requiere mucho más que seguir el guion de varias slides. Esta premisa válida para el canal presencial, cobra mayor relevancia cuando se realiza a través de un aula virtual, donde es fácil para los participantes pasar desapercibidos, estar a medio gas o incluso ausentarse.

El reto es lograr sesiones enriquecedoras, útiles y motivadoras, que aporten algo diferencial a los participantes.

¿Cómo lo estamos haciendo en Galaris Desarrollo? Integrando distintas herramientas virtuales que facilitan la interacción, diseñando ejercicios prácticos individuales y grupales para potenciar el aprendizaje, generando recursos complementarios y diseñando dinámicas virtuales de grupo ad-hoc, entre otras actividades.

En definitiva, hemos implementado un modelo de aprendizaje con el objetivo de garantizar:

  • La presencia activa de los participantes.
  • El interés. Captando la atención y manteniendo el interés durante la sesión.
  • El dinamismo y el disfrute. Buscando la sorpresa, la implicación y la emoción compartida.
  • Creación de grupo. Extrayendo las aportaciones individuales para aflorar el trabajo colectivo.
  • La utilidad. Promoviendo la práctica y entrenamiento de herramientas y métodos prácticos que les faciliten la actividad de su día a día.
  • La toma de consciencia de su nivel de desarrollo y la necesidad de avanzar en determinada competencia o habilidad.
  • Un plan de acción. Terminar sabiendo qué han aprendido y cuál va a ser el siguiente paso para seguir mejorando.

Cuando la formación en habilidades en un aula virtual reúne todos estos condicionantes ocurre la “magia” y nos encontramos con sesiones dinámicas y productivas en las que los participantes se implican e interesan más allá del momento en el que se conectan, grupos de profesionales que establecen un vínculo más allá de la formación, procesos de coaching grupales e individuales que generan vivencias transformadoras, incluso clausura online de programas con gran carga emotiva a pesar de la “virtualidad”

Y ¿después de la pandemia?

Nos atrevemos a asegurar que, cuando llegue el ansiado momento en que el Covid sea sólo un mal recuerdo, el desarrollo de habilidades seguirá estando muy vinculada al canal online. Lo “virtual” ha llegado para quedarse y es más real que nunca.

Podremos incrementar el potencial de combinar todos los canales formativos para aportar más versatilidad y riqueza a los programas de desarrollo.

¿No es apasionante descubrir que sí podemos hacer las cosas de otro modo?

No de cualquier forma

Teresa Bernabé del Barrio

Socia Galaris Desarrollo

¿Están los profesionales +50 mejor preparados para afrontar esta crisis?

Confusión, ansiedad, inquietud, miedo… Dicen los expertos que los problemas psicológicos derivados del confinamiento podrían perdurar meses, incluso años. Aunque a los profesionales senior, esto de las crisis nos van sonando cada vez más a menudo. Puesto que, los mayores de 50 ya hemos vivido un par de ellas, como la crisis de las empresas punto com en el año 2000, la crisis de crédito a nivel mundial en el año 2008 o la crisis de deuda de los países del sur de Europa en el 2012. Diversas situaciones profesionales y personales que han puesto a prueba nuestra capacidad resolutiva y emocional para resurgir una y otra vez. Quienes además se enfrentan día a día a la búsqueda de empleo, son ya expertos en hallar el modo de no bajar nunca la guardia y mantener el buen ánimo.

Por eso, hemos querido consultar con diversos expertos en coaching y psicología sobre cómo el talento senior dispone de herramientas y aprendizajes para encarar la reconstrucción económica del país. Galaris DesarrolloN-AcciónYucoach o Humaniza salud, todos ellos colaboradores de Generación SAVIA, visualizan a los profesionales mayores de 50 años como los profesionales idóneos para encarar la nueva normalidad.

Competencias y capacidades senior para superar la crisis económica post Covid-19

“Los perfiles senior están acostumbrados a resolver problemáticas de cambios producidos por el entorno más que por su propia actividad y este aprendizaje incorpora actitudes y competencias que resultan muy útiles en cualquier situación en la que se requiere afrontar nuevos retos; capacidad analítica, pensamiento crítico, adaptación al cambio, tomar decisiones y solucionar problemas con nueva perspectiva, serenidad, templanza y normalidad”, comentan Teresa Bernabé y Susana Julián, socias fundadoras de Galaris Desarrollo, empresa de consultoría de desarrollo de personas y organizaciones.

“En la crisis actual hay un componente diferencial y es el cuestionamiento del fenómeno de la globalización, que ha desvelado importantes deficiencias y limitaciones para superar la presente situación. Este hecho seguramente desemboque en una redefinición de los modelos económicos actuales hacia una relocalización del entramado empresarial, un ámbito en el que los seniors ya saben lo que funciona y lo que no”, apuntan las fundadoras de Galaris.

Sin duda nos encontramos en una situación excepcional difícil de gestionar, pero que los seniors afrontaremos y superaremos juntos, saliendo reforzados psicológicamente a nivel individual y socialmente como comunidad. Como subraya Marta Ibañez de Humaniza Salud, consultora social y de salud, “los seniors cuentan con una memoria colectiva más cercana a la cultura del esfuerzo y sacrificio por haber conocido a quienes les contaron cómo superaron la guerra y postguerra para ofrecerles un futuro mejor”.

“La experiencia y la sabiduría son las mejores herramientas para afrontar nuevas situaciones. Si recordamos haber pasado por situaciones similares en nuestras vidas y recordar con qué recursos contábamos para afrontar la situación y qué estrategias nos apoyaron puede animarnos a seguir adelante”, señala Elena Fernández, psicóloga de N-Acción, escuela de formación en coaching. Y apunta hacia la importancia de crear red para salir de esta: “Sentir que todos estamos ahora en ese mismo barco de la búsqueda de empleo ya sea para encontrar uno, ya sea para reinventarse, puede darnos la tranquilidad de sentirnos muy acompañados por más personas y el respaldo de poderse apoyar en otras que están haciendo lo mismo en estos momentos, con lo cual genera mucha más red de apoyo, ya que la mirada colaborativa se está extendiendo”.

Cómo encarar la vuelta hacia la nueva normalidad

La preparación a la desescalada está poniendo a prueba nuestra resiliencia, pero es normal que en ocasiones las fuerzas flaqueen. De ahí que sea bueno resumir algunas medidas que tienen como punto de partida mantener la calma y la actitud positiva. Es importante analizar el encierro desde una perspectiva subjetiva, pensando que lo hacemos de manera voluntaria para protegernos a nosotros mismos y a los demás.

En palabras de Manuel Férreo, coach experto en N-acción: “El optimismo puede hacernos convivir mejor con el miedo y la incertidumbre, hacernos trabajar cada día para afrontarlo y para prepararnos para ese futuro incierto para todos. El ser humano ha llegado hasta aquí gracias a esa estupenda convivencia de ambos sentimientos. No tenemos por qué pensar que en este momento de nuestra evolución vaya a ser diferente”.

Bernabé y Julián exponen algunos consejos para superar el confinamiento, la desescalada y en términos generales, la situación que supone estar sin empleo:

  • Estructurar la dedicación del tiempo, distribuyendo las actividades del día y estableciendo rutinas en torno a las variables que componen nuestro bienestar emocional. Podemos equilibrar nuestras propias circunstancias y actividades relacionadas con todos nuestros “yoes”. Aspectos profesionales como la formación y la búsqueda de oportunidades con aspectos sociales, de ocio y tareas domésticas.
  • Identificar los pensamientos desadaptativos. Cuando sintamos malestar emocional, tratemos de identificar los pensamientos que nos provocan ese malestar y busquemos relativizarlos, racionalizarlos y detectar sesgos que los distorsionan. Es importante no quedarse anclado en un pensamiento negativo, pero sí reconocerlo, aceptarlo, explorarlo y sustituirlo por uno más productivo. En este sentido viene muy bien hablar y compartir lo que nos está pasando.
  • Seleccionar la información de entrada. Nuestros pensamientos afectan a nuestras emociones y condicionan nuestro comportamiento, así que es importante identificar el tipo y la cantidad de información que quieres recibir (noticias, programas de radio y/o televisión, redes sociales, WhatsApp, conversaciones con amigos/familiares, etc.) y procurar que esa información favorezca un pensamiento constructivo.
  • Aprovechar para mimarnos y cuidar nuestra salud física, a través del ejercicio, una adecuada alimentación y descanso. También puede ser un buen momento para empezar a practicar técnicas de relajación y mindfulness que nos ayuden a reducir los niveles de ansiedad.

¿Qué puede aportar el coaching a los seniors en búsqueda de empleo?

Para Elena Fernández, de N-Acción, “el coaching aporta una toma de conciencia de cómo está la persona ante su búsqueda de empleo y en qué perspectiva está mirando para poderle ayudar a generar nuevas perspectivas nuevos hábitos para lograr paso a paso avanzar hacia el empleo de hecho muchas personas de nuestra bolsa de prácticas ya han conseguido lograr lo que les parecía inalcanzable”.

“Los procesos de coaching pueden contribuir a que las compañías y los empleados superen de manera más eficaz la crisis del COVID-19”, nos indica Mayte Tortosa, CEO de Yucoach, plataforma online de coaching profesional. “Estos son los puntos clave donde el coaching puede incidir especialmente: la gestión del tiempo y planificación, el enfoque de los objetivos y evitar que los empleados se dispersen por la incertidumbre, el mantenimiento de la productividad, sostener la motivación en el tiempo y la gestión de los cambios que estamos sufriendo; ubicación, estrés, formas de trabajo etc.”

Fuente: https://www.generacionsavia.org/es/think-tank/actualidad/estan-los-profesionales-50-mejor-preparados-para-afrontar-esta-crisis